La actividad física es uno de los pilares fundamentales para prevenir enfermedades metabólicas. Sin embargo, investigaciones recientes sugieren que no solo importa cuánto ejercicio se realiza, sino también el momento del día en que se practica.
Un estudio internacional que analizó datos de más de 15.000 personas adultas encontró que entrenar en un horario específico del día podría estar asociado con menor riesgo de obesidad y diabetes tipo 2, incluso cuando el tiempo total de actividad física es similar.
La tarde, el momento con mejores resultados
Los resultados de la investigación indican que realizar ejercicio en horas de la tarde, especialmente entre el mediodía y la noche temprana, se asocia con mejores indicadores metabólicos.
Los participantes que concentraban su actividad física en ese periodo presentaron menores niveles de grasa corporal, mejor control del azúcar en sangre y menor probabilidad de desarrollar enfermedades metabólicas.
Según los investigadores, esto podría relacionarse con el funcionamiento del reloj biológico del organismo, también conocido como ritmo circadiano. En la tarde, el cuerpo suele presentar mayor temperatura corporal, mejor rendimiento muscular y una respuesta metabólica más eficiente.
Un efecto independiente del tiempo de ejercicio
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que el beneficio se mantuvo independientemente de la cantidad total de actividad física.
Es decir, personas que realizaban el mismo volumen de ejercicio, pero lo concentraban en la tarde, mostraban mejores indicadores que quienes distribuían la actividad en otros momentos del día.

Esto sugiere que el momento del entrenamiento podría influir en cómo el cuerpo procesa la energía y regula el metabolismo.
Igual de importante: mantener la constancia
A pesar de estos hallazgos, los especialistas subrayan que lo más importante sigue siendo mantenerse activo de forma regular.
Si bien algunos horarios pueden ofrecer ventajas fisiológicas, cualquier momento del día en el que una persona pueda entrenar con constancia aporta beneficios para la salud cardiovascular, el control del peso y el bienestar general.
Movimiento como herramienta de prevención
Las enfermedades metabólicas, como la obesidad y la diabetes tipo 2, continúan en aumento en todo el mundo. Incorporar actividad física regular, junto con una alimentación equilibrada y buen descanso, sigue siendo una de las estrategias más efectivas para prevenirlas.
El estudio aporta una nueva perspectiva: además de cuánto ejercicio se realiza, el momento del día en que se practica también podría marcar una diferencia en la salud metabólica.
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