Inda Peñarrieta y Michelle Macías Peñarrieta, esposa e hija de José Adolfo Macías, alias ‘Fito’, permanecieron varias semanas fuera del alcance de las autoridades colombianas. Según la investigación, utilizaron pelucas y prendas diferentes para evitar ser identificadas.
Las dos mujeres ingresaron de manera irregular a Colombia desde Venezuela. Después recorrieron varias ciudades hasta llegar a Sabana de Torres, en el departamento de Santander, donde permanecieron durante aproximadamente dos meses.
La investigación permitió ubicar una vivienda en esa localidad luego de que un informante alertara a las autoridades sobre su presencia. Ambas tenían una circular roja de Interpol y eran buscadas internacionalmente.
Durante el operativo, los investigadores encontraron alrededor de 27 millones de pesos colombianos, equivalentes a más de USD 8.000. También hallaron cámaras de seguridad, celulares y radios de intercomunicación de alta frecuencia.
Un investigador colombiano señaló que estos equipos permitían presumir que las mujeres mantenían comunicación con otras personas. Las autoridades también encontraron elementos que ayudaron a establecer su identidad y ubicación.
De acuerdo con la investigación, la ruta comenzó en Venezuela y continuó por Bogotá, Medellín y Cali. Posteriormente llegaron a Bucaramanga y finalmente a Sabana de Torres, donde fueron localizadas.
Según la versión del investigador, las mujeres habían salido de Venezuela debido a un proceso judicial. Para ingresar a Colombia habrían evadido los controles migratorios y utilizado una ruta irregular.
Tras la captura, Migración Colombia inició el proceso de expulsión. Las dos mujeres fueron trasladadas a la base de la Policía Antinarcóticos en Bogotá antes de ser enviadas a Ecuador.
El traslado se realizó bajo estrictas medidas de seguridad. Ambas fueron llevadas con esposas, chalecos y cascos de protección, mientras los agentes ecuatorianos que las recibieron mantuvieron sus rostros cubiertos.
Inda Peñarrieta y Michelle Macías llegaron a Ecuador la noche del 29 de septiembre. Posteriormente fueron trasladadas a la cárcel La Roca, en Guayaquil, donde quedaron a disposición de las autoridades ecuatorianas.
