PortadaHomeRadioCentro

Ecuador: septiembre 15, 2026

Ecuador Continental:

Ecuador Insular:

Ecuador, septiembre 15, 2026
Ecuador Continental: 13:50
Ecuador Insular: 13:50

Ecuador, septiembre 15, 2026

¿Por qué cambia la distribución de la grasa en la etapa perimenopausia?

Imagen de Por: Milena Palacios

Por: Milena Palacios

Ultima actualización: 2026-09-15 13:49:37

Imagen: Envato
Imagen: Envato

Durante la perimenopausia muchas mujeres notan que mantener el mismo peso se vuelve más difícil y que la grasa comienza a acumularse en zonas diferentes, especialmente alrededor del abdomen. Este cambio no depende de una sola causa, sino de una combinación de variaciones hormonales, envejecimiento, pérdida de masa muscular y cambios en el metabolismo.

La perimenopausia es la etapa previa a la menopausia y generalmente comienza durante los 40 años, aunque puede aparecer antes. Durante este periodo, los niveles de estrógeno fluctúan y progresivamente disminuyen. Cleveland Clinic explica que estos cambios hormonales pueden modificar la forma en la que el organismo almacena la grasa: antes de la menopausia suele acumularse más en caderas y muslos, mientras que posteriormente puede desplazarse hacia la zona abdominal.

A esto se suma que, con la edad, también se pierde gradualmente masa muscular. Como el músculo consume energía incluso en reposo, tener menos cantidad puede hacer que el organismo necesite menos calorías diariamente. Por eso, una alimentación y una rutina que antes permitían mantener el peso pueden dejar de producir el mismo resultado.

El sueño también puede influir. Los sofocos y sudores nocturnos propios de esta etapa pueden interrumpir el descanso. Dormir mal puede alterar mecanismos relacionados con el apetito y hacer más difícil mantener hábitos saludables de alimentación y ejercicio.

Imagen: Envato
Imagen: Envato
¿Por qué preocupa más la grasa abdominal?

No toda la grasa corporal tiene el mismo impacto. Parte de la grasa que se acumula alrededor del abdomen puede ser grasa visceral, que rodea los órganos internos. Cantidades elevadas se asocian con mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, presión arterial alta, colesterol elevado y alteraciones de la glucosa.

¿Qué se puede hacer?

Los especialistas de Cleveland Clinic recomiendan priorizar alimentos poco procesados, verduras, fuentes de fibra y proteínas magras, además de reducir azúcares añadidos, bebidas azucaradas y el exceso de alimentos ultraprocesados. No existe un alimento o dieta capaz de detener por sí sola los cambios hormonales.

La actividad física también cobra mayor importancia. Una referencia práctica es alcanzar alrededor de 150 minutos de ejercicio aeróbico moderado por semana y complementar con al menos dos sesiones de ejercicios de fuerza. El entrenamiento de resistencia ayuda a conservar y desarrollar masa muscular, mientras que actividades como caminar, nadar o montar bicicleta contribuyen al gasto energético y a la salud cardiovascular.

Además, realizar únicamente ejercicios abdominales no permite eliminar grasa de una zona específica. Fortalecer el abdomen puede mejorar la musculatura, pero reducir la grasa corporal requiere una estrategia más amplia de alimentación, actividad física, sueño y hábitos sostenibles.

El aumento de peso durante la perimenopausia no es inevitable, pero puede requerir ajustes respecto de etapas anteriores de la vida. Y si el incremento es rápido, considerable o continúa pese a mantener hábitos saludables, es recomendable consultar con un profesional para descartar otras causas, como trastornos de tiroides, apnea del sueño o problemas metabólicos.

Te puede interesar:

Compartir este articulo

Facebook
Twitter
Scroll al inicio