Las encuestas no le importan demasiado. Al menos no las que publican las empresas tradicionales, y que señalan exclusivamente como finalistas a Daniel Noboa y Luisa González. Pedro Granja está convencido que será la sorpresa en las elecciones de febrero próximo. Suficiente sorpresa como para llegar a la segunda vuelta. Su nombre completo es Pedro Javier Granja Angulo. Es el candidato presidencial del Partido Socialista, en binomio con Verónica Silva. De profesión abogado, y especializado en el área penal, es ampliamente conocido por cierta gestión social, difundida paulatinamente en redes sociales. Un trabajo que lo llevó, casi a rastras, a la palestra pública, y finalmente a la lucha política. Batalla que se hizo esperar, como él mismo reconoce. LEER TAMBIÉN: Pedro Granja se retracta y sí participará en las elecciones LEER TAMBIÉN: Socialismo anuncia para 2025 binomio de Pedro Granja y Verónica Silva En nuestro ciclo de programas “Centro Presidencial”, fue el primero en presentar sus propuestas y su plan de gobierno. Un plan que, según afirma, tiene enorme acogida en la población, porque recoge los deseos y los anhelos de casi todos. ¿Segunda vuelta? Da por descontado que estará ahí, por más que las encuestas digan lo contrario. Seguridad, lo primero La seguridad ocupa gran parte de su atención. La seguridad del país, del ciudadano de a pie y, por qué no, la suya propia. Suficiente como para evitar, al menos por ahora, las actividades políticas, por temor a ser asesinado. Pedro Granja afirma que es la tercera vía. La opción alejada de un gobierno en el cual no cree, y en un correísmo que tampoco lo convence. Se define como un experto en criminología y en “antimafias”, autor de una docena de libros, y con un paso por la Escuela de Fiscales de la Fiscalía. Un recorrido suficiente como para esgrimir respuestas a los problemas sociales del país, y a uno en particular: la ola criminal. Aterradora realidad, y que cita como prioridad dentro su futuro gobierno. Basta citar que Durán es la sexta ciudad más violenta del mundo, y Guayaquil la undécima. Pero aclara que Daniel Noboa no es el culpable de todo. Faltaba más. Sin embargo, subraya que quienes lo acompañan no tienen idea de lo que es una política criminal. No todos los delitos se combaten con balas. Granja considera fundamental diferenciar entre el ladrón común, que roba un pan por hambre, y el delincuente que asalta, mata y viola. Unirlos en una misma celda es un grave error. El ladrón común terminará cooptado, y se volverá parte de la banda. De su ahí la necesidad de separar a ese hombre que cometió un desliz, de los verdaderos enemigos del Estado. ¿Cómo hacerlo? Empezando por la creación de una Dirección Nacional Antimafia. Un organismo sólido, dotado de los poderes necesarios, y capaz de aplicar una política carcelaria muy severa para sujetos peligrosos. Lavado de activos campea El candidato socialista va más allá. Entre los delitos de mayor gravedad menciona el lavado de activos. Granja afirma que esta actividad, por año, representa en Ecuador alrededor de 7.000 millones de dólares. Y esa enorme suma de dinero prácticamente pasa desapercibida para la Fiscalía. ¿Cuántos casos de lavado ha procesado este año? Apenas uno, subraya. El postulante advierte que el dinero sucio no está en los pequeños negocios, sino en los bancos. El sistema bancario, anota, está involucrados en el lavado de activos, casi siempre vinculado al narcotráfico. ¿La solución? La ayuda debe venir de afuera. Y en especial de Europa, donde la juventud está perdida en las drogas. De cada 10 kilos de cocaína que llegan al viejo continente, 7 provienen de puertos ecuatorianos, según la cifra que maneja. Si llega al poder, Granja planteará la creación de un gran fideicomiso, al cual cada país europeo aporte con 50 millones. Con ese dinero, Ecuador, en manos de un gobierno socialista, podrá capacitar a su policía, crear unidades de élite y pagarle mucho mejor. ¿Saben cuánto gana un policía motorizado? Su pregunta tiene la respuesta inmediata: 933 dólares. Cifra insuficiente para un elemento que arriesga a diario su vida. El fideicomiso también serviría para implementar controles en los puertos, en especial para los barcos bananeros, que por alguna extraña razón no son monitoreados. Un privilegio que les permite llevar ingentes cantidades de cocaína. Trabajo de inteligencia De manera complementaria, Granja promete impulsar trabajo de inteligencia policial, que permita combatir al delito con mucha mayor eficacia. Como ejemplo cita el caso de las “vacunas”, que este año han provocado el cierre de 408 negocios, según sus estadísticas. La impunidad no puede seguir. Y la inteligencia es la respuesta. Más cifras. De los miles de denuncias sobre violaciones infantiles, apenas se produjo condena en el 4% de los casos. Sí, detalles desgarradores, en los cuales ciertos fiscales –una porquería, dice- son los grandes responsables. ¿Cómo sacarlos, si después regresan con acciones de protección? Con mano dura, y una justicia efectiva. Socialista, sí. Liberal…un poco Aunque Pedro Granja milita bajo la bandera socialista, reconoce que en ciertos temas es un poco liberal. Como ejemplo menciona las opciones para solucionar la crisis eléctrica. En su opinión, se requiere una alianza público-privada a gran escala, con inversión que aumente la generación. Su análisis incluye el tema de la energía eólica. Actualmente, indica, solo se genera en las provincias de Loja y Napo 72 megavatios (MW). Es decir, el 0,33% de la demanda nacional. Granja afirma que, con adecuada participación extranjera, sería posible llegar a los 1.600 MW. Lo mismo con las carreteras. ¿Cómo podremos tener nuevas vías, si el Estado no tiene dinero para hacerlas? A través de grandes concesiones. Y si esas empresas concesionarias cumplen adecuadamente las obras, pagan sus impuestos y brindan trabajo, es justo que se forren de dinero. Granja cree que la clase empresarial debe ser el complemento del trabajo del Estado. Rebajar el IVA Entre sus propuestas económicas, el candidato socialista también menciona una reducción del Impuesto al Valor Agregado (IVA). Del 15% actual al 10%. Y va